Primer fin de semana

Por fin llegó el Viernes tan esperado por todos, después de estar toda la semana agobiados!

El Viernes decidimos ir a Roppongi mientras aún era de día para echarle un vistazo en plan “reconocimiento de área”. Para los que no lo sepan, Roppongi (六本木) es la zona de marcha donde se juntan extranjeros, japoneses y demás fauna en Tokyo.

El primer sitio al que llegamos fue Roppongi Hills. Es un complejo enorme que tiene de todo, desde restaurantes y parques hasta oficinas. En el centro se encuentra el dificio central, una torre de 54 pisos que hasta tiene su propia parada de metro.

Desde aquí tenemos una vista bastante bonita de la zona, con la torre de Tokyo de regalo.

Lo más curioso de este sitio fue el restaurante que encontramos al bajar las escaleras de la torre central xD

Después salimos de Roppongi Hills para ir al barrio propiamente dicho. Allí vimos la cantidad de bares, restaurantes y demás que había, aunque al final después de mucho caminar terminamos tomando unas cañas en un pub irlandés, inglés o similar, en el que solo había extranjeros.

El sábado aprovechamos que salió el sol y un día bastante caluroso para ir al parque Yoyogi. Es un espacio verde enorme con sus estanques, sus céspeds llenos de gente jugando al baseball y demás. La verdad es que caminamos bastantes kilómetros ese día, porque desde la estación Yoyogi hasta el parque propiamente dicho, bien porque somos unos paquetes y dimos 100 vueltas, o bien porque realmente queda lejos, estuvimos al sol mucho rato.

Un cuervo (カラス) en el parque. Había un montón de ellos, y señales de no tirarles piedras también xD

Al final salimos del parque y fuimos a parar a un sitio en el que había montado un mercadillo ambulante, compuesto por gente normal que vendía cosas que ya no quería. Más tarde dedujimos que estabamos cerca de Harajuku, aunque no vimos el puente famoso en aquel momento.

En el mercadillo se vendía mayormente ropa de segunda mano (中古), aunque también había desde avalorios y bisutería, hasta consolas tiradas de precio. Me llamó especialmente la atención una Dreamcast con unos 10 juegos que nos la dejaban por 4000 yenes (unos 24 euros). Una chica de otro puesto en el que había una Game Cube (también con juegos y accesorios) me la intentó encasquetar haciendome cariños cual perrito faldero ¬_¬. La verdad es que estuve a punto de comprarla xD (3000 yenes).Al final Laura fue la única que compró una bolsa Adidas bastante chula, por 200 yenes.

Un poco más adelante había un paseo en el que se juntaban bandas y “grupos” de cantantes y músicos, en un intento de atraer gente y vender sus discos. Había desde los típicos “johnys” hasta las típicas niñas al más puro estilo Morning Musume.

(Por fin alguna foto de chicas japonesas, eh? xD)

De ahí empezo a llover a barreñós, y nos tocó correr para no acabar empapados hasta la rabadilla. Seguimos caminando y cuando nos dimos cuenta estábamos en el paso de cebras de Shibuya, y ya puestos aprovechamos para mirar algunas tiendas de calzado y comer algo (aunque esto fue a las 5 y pico de la tarde ya xD)

Por la noche ya duchados y arreglados, fuimos a Roppongi de nuevo, con la esperanza de soltar el estrés acumulado durante la semana. Menudo desengaño de sitio. En contra de lo que pensábamos, nos encontramos en un sitio lleno de negros intentando vendernos sus clubes llenos de chicas sueltas, pero no de las gratis. Hasta hubo uno que al saber que eramos españoles empezó a gritar “Hey hermano, culo caliente, teta caliente!!!

Nos encontramos a otros españoles que nos indicaron algún sitio donde poder tomar una cerveza, y fue lo que hicimos. Varios pubs llenos de guiris y cervezas después, nos pusimos a seguir un mapa de la zona con la esperanza de encontrar algun sitio mejor, y terminamos a las 4 de la mañana en la otra punta de Roppongi, bebiendo un zumo en un bar pequeñito y en el que no había nadie. Quien iba a decirnos que lo mejor la noche empezaría ahí.

En esto que estamos tranquilamente hablando, se nos acercan dos japoneses, uno de ellos tajadísimo, y nos empiezan a preguntar cosas, que si de donde somos, que felicidades por la Eurocopa, y demás. Como el bar donde estábamos cerraba a las 4, les preguntamos que si iban a ir a algún otro sitio, y nos llevaron a un pub pequeñito cerca de allí, donde había más japoneses. Y allí nos liamos a darle al japonés hasta las 7 de la mañana. Hasta nos dieron  algun detallito en plan  regalo, y la promesa de volver a tomar algo otro día.

De izquierda a derecha: Daves, Adrián y Juu-san.

Y así termina nuestro primer fin de semana en Tokyo, con un buenísimo sabor de boca, por mi parte al menos, que me he hartado de hablar japonés, y hasta me han dicho dónde poder ir a echar unas canastillas en Tokyo ^^

PD: Ah, recordad que en mi flickr tengo subidas bastantes más fotos que aquí, que pongo unas pocas por no recargar demasiado esto.

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